Aunque la violencia machista está presente hoy en los medios de prensa cubanos y se reconoce su existencia en todas sus manifestaciones, su abordaje sigue careciendo de sistematicidad. Además, se asocia fundamentalmente a fechas, campañas o procesos que las y los periodistas cubren, en detrimento de investigaciones y trabajos que profundicen en las diversas aristas del problema.

¿Cómo es el día en la vida de una familia homoafectiva cubana? Con esa pregunta como guía, la joven fotógrafa Yailen Ruz Velázquez se propuso narrar visualmente la cotidianidad de una familia “diferente” en La Habana, colocando el énfasis en sus integrantes más pequeños, y concibió la serie fotográfica “Donde habita la quimera (I)”.

La comunicación inclusiva trasciende el enfoque de género y debiera ir mucho más allá de la simple visibilización de las mujeres en los medios de prensa.

En ello coincidieron comunicadores y periodistas en el panel “Claves para una comunicación inclusiva”, celebrado de modo virtual a través de las redes del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), como parte del programa por las 14 Jornadas cubanas contra la Homofobia y la Transfobia.

Una campaña de comunicación diferente se ha venido abriendo paso en nuestro entorno mediático desde el 30 de marzo, cuando fue presentada por obra y gracia de las oportunidades de los intercambios virtuales.

Mídete, impulsada desde la oficina de Unicef en Cuba, llega con apuestas grandes. Quizás la primera y más general, pero también una de las más complejas y retadoras, sea ayudar a desnaturalizar las diversas formas de maltrato contra niñas, niños y adolescentes, que suelen pasar inadvertidas en una sociedad como la nuestra, con fuertes herencias patriarcales y donde las relaciones verticales de poder al interior de las familias provocan un espectro amplio de contradicciones y conflictos.

Página 1 de 115

Información adicional